Revisamos el punto de partida
Identificamos prácticas y controles existentes.
Implementación y acompañamiento de seguridad
Un buen programa de seguridad necesita responsabilidades claras, procesos aplicables y controles verificables. Acompañamos a empresas que quieren ordenar su gestión y adoptar prácticas de seguridad alineadas con sus riesgos.
Conversemos sobre tu desafíoEl primer paso es reconocer el problema antes de elegir una solución.
Acordamos el alcance y priorizamos decisiones con trazabilidad técnica.
Identificamos prácticas y controles existentes.
Acordamos actividades, prioridades y evidencias necesarias.
Acompañamos la adopción de controles realistas.
Comprobamos avances y oportunidades de mejora.
Los entregables se ajustan al proyecto y se definen antes de comenzar.
ISO/IEC 27001 es un marco de gestión de seguridad, no un catálogo de dispositivos. Su adopción requiere comprender procesos, responsabilidades y riesgos antes de elegir controles y generar evidencias.
Se identifican alcance del sistema de gestión, necesidades de partes interesadas y prácticas que ya existen. La evaluación de riesgos orienta qué controles son pertinentes y cuáles deben priorizarse, sin copiar políticas genéricas que no se usan.
Se pueden abordar responsabilidades, tratamiento de riesgos, procedimientos de acceso, incidentes, gestión de cambios y seguimiento. La evidencia debe representar actividades reales: una política firmada no demuestra, por sí sola, que un control opera adecuadamente.
Se requieren comprobaciones de aplicación, correcciones y participación de la dirección para sostener el sistema. Si la empresa busca certificación, ese proceso formal se coordina por separado con organismos independientes; acompañar una implementación no equivale a emitir un certificado.
Información para evaluar si este servicio es adecuado para tu operación.
Sí, podemos apoyar iniciativas de implementación y preparación relacionadas con el estándar.
No. Una certificación formal corresponde a un organismo de certificación independiente.
Sí. Trabajar por etapas es una opción válida cuando se prioriza por riesgo.
Cuéntanos qué te preocupa. Te ayudamos a definir el punto de partida.